¬ŅEs posible ser un consumidor √©tico?

¬ŅEs posible ser un consumidor √©tico?

Muchas personas en todo el mundo trabajan para considerar la ética del consumidor y  tomar decisiones éticas como consumidores en su vida diaria . Lo hacen en respuesta a las condiciones preocupantes que afectan a las cadenas de suministro mundiales y la crisis climática provocada por el hombre . Al abordar estos temas desde un punto de vista sociológico , podemos ver que las elecciones de nuestros consumidores son importantes porque tienen amplias implicaciones económicas, sociales, ambientales y políticas que van mucho más allá del contexto de nuestra vida cotidiana. En este sentido importa mucho lo que elegimos consumir, y es posible ser un consumidor concienzudo y ético.

Sin embargo, ¬Ņes necesariamente as√≠ de simple? Cuando ampliamos la lente cr√≠tica a trav√©s de la cual examinamos el consumo , vemos un panorama m√°s complicado. Desde este punto de vista, el capitalismo y el consumismo globales han creado crisis de √©tica que hacen muy dif√≠cil enmarcar cualquier forma de consumo como √©tica.

Conclusiones clave: consumismo ético

  • Lo que compramos suele estar relacionado con nuestro capital cultural y educativo, y los patrones de consumo pueden reforzar las jerarqu√≠as sociales existentes.
  • Una perspectiva sugiere que el consumismo puede estar re√Īido con el comportamiento √©tico, ya que el consumismo parece provocar una mentalidad egoc√©ntrica.
  • Aunque las elecciones que hacemos como consumidores s√≠ importan, una mejor estrategia puede ser luchar por una ciudadan√≠a √©tica en lugar de un consumo meramente √©tico .
 

El consumo y la política de clase

En el centro de este problema está que el consumo está enredado en la política de clase de algunas formas preocupantes. En su estudio de la cultura del consumidor en Francia, Pierre Bourdieu descubrió que los hábitos del consumidor tienden a reflejar la cantidad de capital cultural y educativo que uno tiene y también la posición de clase económica de la familia. Este sería un resultado neutral si las prácticas de consumo resultantes no se encajaran en una jerarquía de gustos, con personas adineradas con educación formal en la parte superior, y pobres y sin educación formal en la parte inferior. Sin embargo, los hallazgos de Bourdieu sugieren que los hábitos del consumidor reflejan y reproducen el sistema de desigualdad basado en clases que atraviesa la industria ysociedades postindustriales . Como ejemplo de cómo el consumismo está ligado a la clase social, piense en la impresión que podría tener de una persona que frecuenta la ópera, es miembro de un museo de arte y disfruta coleccionando vino. Probablemente imaginó que esta persona es relativamente rica y bien educada, a pesar de que estas cosas no se establecieron explícitamente.

Otro soci√≥logo franc√©s, Jean Baudrillard, argument√≥ en Para una cr√≠tica de la econom√≠a pol√≠tica del signo , que los bienes de consumo tienen un "valor de signo" porque existen dentro del sistema de todos los bienes. Dentro de este sistema de bienes / signos, el valor simb√≥lico de cada bien est√° determinado principalmente por c√≥mo se ve en relaci√≥n con los dem√°s. Por lo tanto, los productos baratos y de imitaci√≥n existen en relaci√≥n con los art√≠culos convencionales y de lujo, y la vestimenta de negocios existe en relaci√≥n con la ropa informal y la ropa urbana, por ejemplo. Una jerarqu√≠a de bienes, definida por la calidad, el dise√Īo, la est√©tica, la disponibilidad e incluso la √©tica, genera una jerarqu√≠a de consumidores.. Aquellos que pueden pagar los bienes en la parte superior de la pir√°mide de estatus se ven en una posici√≥n m√°s alta que sus pares de clases econ√≥micas m√°s bajas y antecedentes culturales marginados.

Podr√≠as estar pensando, ‚Äú¬ŅY qu√©? La gente compra lo que puede pagar y algunas personas pueden pagar cosas m√°s caras. ¬ŅCual es el problema?" Desde un punto de vista sociol√≥gico, el gran problema es la colecci√≥n de suposiciones que hacemos sobre las personas en funci√≥n de lo que consumen. Considere, por ejemplo, c√≥mo dos personas hipot√©ticas podr√≠an percibirse de manera diferente a medida que se mueven por el mundo. Un hombre de unos sesenta a√Īos con el pelo bien cortado, vestido con una elegante chaqueta deportiva, pantalones planchados y camisa con cuello, y un par de mocasines brillantes de color caoba conduce un sed√°n Mercedes, frecuenta bistr√≥s de lujo y compra en tiendas elegantes como Neiman Marcus y Brooks Brothers. . Es probable que aquellos con los que se encuentra a diario lo asuman inteligente, distinguido, consumado, culto, bien educado y adinerado. Es probable que lo traten con dignidad y respeto,

Por el contrario, un muchacho de 17 a√Īos, vestido con ropa desali√Īada de una tienda de segunda mano, conduce su cami√≥n usado a restaurantes de comida r√°pida y tiendas de conveniencia, y compra en tiendas de descuento y cadenas de tiendas baratas. Es probable que aquellos con quienes se encuentre asuman que es pobre y con poca educaci√≥n. Es posible que experimente falta de respeto y desprecio a diario, a pesar de c√≥mo se comporta con los dem√°s.

 

Consumismo ético y capital cultural

En un sistema de se√Īales de consumo, aquellos que toman la decisi√≥n √©tica de comprar comercio justoLos productos org√°nicos, cultivados localmente, sin sudor y sostenibles tambi√©n se consideran a menudo moralmente superiores a aquellos que no saben, o no les importa, hacer este tipo de compras. En el panorama de los bienes de consumo, ser un consumidor √©tico premia a uno con un capital cultural elevado y un estatus social m√°s alto en relaci√≥n con otros consumidores. Por ejemplo, comprar un veh√≠culo h√≠brido les indica a los dem√°s que uno est√° preocupado por los problemas ambientales, y los vecinos que pasan junto al autom√≥vil en el camino de entrada pueden incluso ver al propietario del autom√≥vil de manera m√°s positiva. Sin embargo, alguien que no puede permitirse el lujo de reemplazar su autom√≥vil de 20 a√Īos puede preocuparse tanto por el medio ambiente, pero no podr√≠a demostrarlo a trav√©s de sus patrones de consumo. Un soci√≥logo preguntar√≠a entonces si el consumo √©tico reproduce jerarqu√≠as problem√°ticas de clase, raza ycultura , entonces, ¬Ņcu√°n √©tica es?

 

El problema de la ética en una sociedad de consumo

M√°s all√° de la jerarqu√≠a de bienes y personas impulsada por¬† la cultura consumista , ¬Ņes posible siquiera ser un consumidor √©tico? Seg√ļn el soci√≥logo polaco Zygmunt Bauman, una sociedad de consumidores prospera y alimenta el individualismo desenfrenado y el inter√©s propio por encima de todo. Sostiene que esto surge de operar dentro de un contexto consumista en el que estamos obligados a consumir para ser las mejores, m√°s deseadas y valoradas versiones de nosotros mismos. Con el tiempo, este punto de vista egoc√©ntrico infunde todas nuestras relaciones sociales. En una sociedad de consumidores, somos propensos a ser insensibles, ego√≠stas y carentes de empat√≠a y preocupaci√≥n por los dem√°s y por el bien com√ļn.

Nuestra falta de inter√©s en el bienestar de los dem√°s se ve reforzada por la disminuci√≥n de los fuertes lazos comunitarios en favor de lazos fugaces y d√©biles que solo se experimentan con otros que comparten nuestros h√°bitos de consumo, como los que vemos en el caf√©, el mercado de agricultores o en un festival de m√ļsica. En lugar de invertir en las comunidades y los que est√°n dentro de ellas, ya sea geogr√°ficamente arraigadas o no, operamos como enjambres, pasando de una tendencia o evento a otro. Desde un punto de vista sociol√≥gico, esto se√Īala una crisis de moral y √©tica, porque si no formamos parte de comunidades con otros, es poco probable que experimentemos solidaridad moral con los dem√°s en torno a los valores, creencias y pr√°cticas compartidos que permiten la cooperaci√≥n y la estabilidad social. .

La investigación de Bourdieu y las observaciones teóricas de Baudrillard y Bauman dan la alarma en respuesta a la idea de que el consumo puede ser ético. Si bien las decisiones que tomamos como consumidores sí importan, llevar una vida verdaderamente ética requiere ir más allá de simplemente hacer diferentes patrones de consumo. Por ejemplo, tomar decisiones éticas implica invertir en fuertes lazos comunitarios, trabajar para ser un aliado de otros en nuestra comunidad y pensar de manera crítica y, a menudo, más allá del interés propio. Es difícil hacer estas cosas cuando se navega por el mundo desde el punto de vista del consumidor. Más bien, la justicia social, económica y ambiental se deriva de la ciudadanía ética  .



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