La Guerra de los Siete A√Īos (Por qu√© Federico el Grande tuvo mucha suerte)

La Guerra de los Siete A√Īos (Por qu√© Federico el Grande tuvo mucha suerte)

En Europa, la Guerra de los Siete A√Īos se libr√≥ entre una alianza de Francia, Rusia, Suecia, Austria y Sajonia contra Prusia, Hannover y Gran Breta√Īa entre 1756 y 1763. Sin embargo, la guerra tuvo un elemento internacional, particularmente cuando Gran Breta√Īa y Francia lucharon entre s√≠ por el dominio de Am√©rica del Norte y la India. Como tal, se le ha llamado la primera "guerra mundial".

El teatro militar de la Guerra de los Siete A√Īos en Am√©rica del Norte se llama la guerra " franco-india ", y en Alemania, la Guerra de los Siete A√Īos se ha conocido como la "Tercera Guerra de Silesia". Es notable por las aventuras del rey de Prusia Federico el Grande (1712-1786), un hombre cuyos principales √©xitos tempranos y posterior tenacidad fueron igualados por uno de los m√°s incre√≠bles golpes de suerte que jam√°s haya terminado un gran conflicto en la historia.

 

Orígenes: la revolución diplomática

El Tratado de Aix-la-Chapelle puso fin a la Guerra de Sucesión de Austria en 1748, pero para muchos, fue solo un armisticio, un cese temporal de la guerra. Austria había perdido Silesia a manos de Prusia y estaba enojada tanto con Prusia (por tomar la tierra rica) como con sus propios aliados por no asegurarse de que fuera devuelta. Comenzó a sopesar sus alianzas y a buscar alternativas. Rusia se preocupó por el creciente poder de Prusia y se preguntó si emprendería una guerra "preventiva" para detenerlos. Prusia, complacida por haber ganado Silesia, creía que se necesitaría otra guerra para mantenerla y esperaba ganar más territorio durante ella.

En la d√©cada de 1750, cuando aumentaron las tensiones en Am√©rica del Norte entre los colonos brit√°nicos y franceses que compet√≠an por la misma tierra, Gran Breta√Īa actu√≥ para tratar de evitar que la guerra subsiguiente desestabilizara a Europa alterando sus alianzas. Estas acciones, y un cambio de opini√≥n de Federico II de Prusia, conocido por sus muchos admiradores posteriores como 'Federico el Grande', desencadenaron lo que se ha llamado la ' Revoluci√≥n Diplom√°tica ', ya que el sistema anterior de alianzas se rompi√≥ y uno nuevo. lo reemplaz√≥, con Austria, Francia y Rusia aliados contra Gran Breta√Īa, Prusia y Hannover.

 

Europa: Frederick obtiene su represalia en primer lugar

En mayo de 1756, Gran Breta√Īa y Francia entraron oficialmente en guerra, provocada por los ataques franceses a Menorca; los tratados recientes impidieron que otras naciones fueran absorbidas para ayudar. Pero con las nuevas alianzas vigentes, Austria estaba lista para atacar y recuperar Silesia, y Rusia estaba planeando una iniciativa similar, por lo que Federico II de Prusia ‚ÄĒconsciente de la conspiraci√≥n‚ÄĒ inici√≥ el conflicto en un intento por obtener una ventaja. Quer√≠a derrotar a Austria antes de que Francia y Rusia pudieran movilizarse; tambi√©n quer√≠a apoderarse de m√°s tierras. Federico atac√≥ as√≠ Sajonia en agosto de 1756 para intentar romper su alianza con Austria, apoderarse de sus recursos y poner en marcha su campa√Īa planificada de 1757. Tom√≥ la capital, acept√≥ su rendici√≥n, incorpor√≥ sus tropas y extrajo enormes fondos del estado.

Las fuerzas prusianas avanzaron luego hacia Bohemia, pero no pudieron obtener la victoria que los mantendría allí y rápidamente se retiraron a Sajonia. Avanzaron de nuevo a principios de 1757, ganando la batalla de Praga el 6 de mayo de 1757, gracias en gran parte a los subordinados de Federico. Sin embargo, el ejército austríaco se había retirado a Praga, que Prusia asedió. Afortunadamente para los austriacos, Frederick fue derrotado el 18 de junio por una fuerza de socorro en la batalla de Kolin y obligado a retirarse de Bohemia.

 

Europa: Prusia bajo ataque

Prusia parec√≠a ahora ser atacada por todos lados, ya que una fuerza francesa derrot√≥ a los hannoverianos al mando de un general ingl√©s ‚ÄĒel rey de Inglaterra tambi√©n era el rey de Hannover‚ÄĒ ocup√≥ Han√≥ver y march√≥ hacia Prusia, mientras que Rusia lleg√≥ desde el este y derrot√≥ a otros. Prusianos, aunque siguieron esto retir√°ndose y solo ocuparon Prusia Oriental en enero pr√≥ximo. Austria avanz√≥ sobre Silesia y Suecia, nueva en la alianza franco-rusa-austriaca, tambi√©n fue atacada. Por un tiempo, Federico se hundi√≥ en la autocompasi√≥n, pero respondi√≥ con una demostraci√≥n de mando de general posiblemente brillante, derrotando a un ej√©rcito franco-alem√°n en Rossbach el 5 de noviembre, ya uno austriaco en Leuthenon el 5 de diciembre; ambos lo hab√≠an superado en n√ļmero enormemente. Ninguna victoria fue suficiente para obligar a un austriaco (o franc√©s) a rendirse.

A partir de ahora, los franceses apuntar√≠an a un Hannover resurgente, y nunca volver√≠an a pelear contra Frederick, mientras √©l se mov√≠a r√°pidamente, derrotando a un ej√©rcito enemigo y luego a otro antes de que pudieran formar equipo de manera efectiva, usando su ventaja de l√≠neas internas de movimiento m√°s cortas. Austria pronto aprendi√≥ a no luchar contra Prusia en las grandes √°reas abiertas que favorec√≠an el movimiento superior de Prusia, aunque esto se redujo constantemente por las bajas. Gran Breta√Īa comenz√≥ a acosar la costa francesa para tratar de retirar las tropas, mientras Prusia expulsaba a los suecos.

 

Europa: Victorias y Derrotas

Los brit√°nicos ignoraron la rendici√≥n de su anterior ej√©rcito de Hannover y regresaron a la regi√≥n con la intenci√≥n de mantener a Francia a raya. Este nuevo ej√©rcito estaba al mando de un aliado cercano de Federico (su cu√Īado) y manten√≠a ocupadas a las fuerzas francesas en el oeste y lejos de Prusia y las colonias francesas. Ganaron la batalla de Minden en 1759 e hicieron una serie de maniobras estrat√©gicas para atar a los ej√©rcitos enemigos, aunque se vieron limitados por tener que enviar refuerzos a Frederick.

Federico atac√≥ Austria, pero fue superado durante un asedio y obligado a retirarse a Silesia. Luego luch√≥ en un empate con los rusos en Zorndorf, pero sufri√≥ muchas bajas (un tercio de su ej√©rcito); luego fue derrotado por Austria en Hochkirch, perdiendo un tercero nuevamente. A finales de a√Īo hab√≠a limpiado Prusia y Silesia de los ej√©rcitos enemigos, pero estaba muy debilitado, incapaz de emprender m√°s grandes ofensivas; Austria se mostr√≥ cautelosamente complacida. A estas alturas, todos los beligerantes hab√≠an gastado enormes sumas. Frederick fue llevado a la batalla nuevamente en la batalla de Kunersdorf en agosto de 1759, pero fue fuertemente derrotado por un ej√©rcito austro-ruso. Perdi√≥ el 40% de las tropas presentes, aunque logr√≥ mantener en funcionamiento al resto de su ej√©rcito. Gracias a la cautela, retrasos y desacuerdos de Austria y Rusia,

En 1760, Federico fracas√≥ en otro asedio, pero obtuvo peque√Īas victorias contra los austriacos, aunque en Torgau gan√≥ por sus subordinados m√°s que por cualquier cosa que hiciera. Francia, con cierto apoyo de Austria, intent√≥ impulsar la paz. A fines de 1761, con los enemigos que invernan en tierra prusiana, las cosas iban mal para Federico, cuyo ej√©rcito una vez altamente entrenado ahora estaba repleto de reclutas reunidos apresuradamente, y cuyo n√ļmero estaba muy por debajo de los ej√©rcitos enemigos. Federico era cada vez m√°s incapaz de realizar las marchas y flanqueos que le hab√≠an valido el √©xito, y estaba a la defensiva. Si los enemigos de Frederick hubieran superado su aparente incapacidad para coordinar, gracias a la xenofobia, la aversi√≥n, la confusi√≥n, las diferencias de clase y m√°s, Frederick ya habr√≠a sido derrotado. Con el control de solo una parte de Prusia,

 

Europa: la muerte como salvadora prusiana

Frederick esperaba un milagro y lo consigui√≥. La zarina de Rusia, implacablemente anti-prusiana, muri√≥, para ser sucedida por el zar Pedro III (1728-1762). Fue favorable a Prusia e hizo la paz de inmediato, enviando tropas para ayudar a Federico. Aunque Pedro fue asesinado r√°pidamente despu√©s, no antes de intentar invadir Dinamarca, su esposa Catalina la Grande (1729-1796) mantuvo los acuerdos de paz, aunque retir√≥ las tropas rusas que hab√≠an estado ayudando a Federico. Esto liber√≥ a Frederick para ganar m√°s compromisos contra Austria. Gran Breta√Īa aprovech√≥ la oportunidad para poner fin a su alianza con Prusia, gracias en parte a la antipat√≠a mutua entre Federico y el nuevo primer ministro brit√°nico, declarando la guerra a Espa√Īa y atacando su Imperio. Espa√Īa invadi√≥ Portugal, pero se detuvo con la ayuda brit√°nica.

 

La guerra global

Aunque las tropas brit√°nicas lucharon en el continente, aumentando lentamente en n√ļmero, Gran Breta√Īa hab√≠a preferido enviar apoyo financiero a Frederick y Hannover ‚ÄĒcon subsidios m√°s grandes que cualquier otro antes en la historia brit√°nica‚ÄĒ en lugar de luchar en Europa. Esto fue para enviar tropas y barcos a otras partes del mundo. Los brit√°nicos hab√≠an estado involucrados en combates en Am√©rica del Norte desde 1754, y el gobierno de William Pitt (1708-1778) decidi√≥ priorizar a√ļn m√°s la guerra en Estados Unidos y atacar el resto de las posesiones imperiales de Francia, utilizando su poderosa armada para hostigar a Francia donde ella era la m√°s d√©bil. En contraste, Francia se centr√≥ primero en Europa, planeando una invasi√≥n de Gran Breta√Īa, pero esta posibilidad termin√≥ con la Batalla de la Bah√≠a de Quiberon.en 1759, destrozando el poder naval atl√°ntico restante de Francia y su capacidad para reforzar Am√©rica. Inglaterra hab√≠a ganado efectivamente la guerra "franco-india" en Am√©rica del Norte en 1760, pero la paz all√≠ tuvo que esperar hasta que se establecieran los otros teatros.

En 1759, una peque√Īa fuerza brit√°nica oportunista se hab√≠a apoderado de Fort Louis en el r√≠o Senegal en √Āfrica, adquiriendo muchos objetos de valor y sin sufrir bajas. En consecuencia, a finales de a√Īo, todos los puestos comerciales franceses en √Āfrica eran brit√°nicos. Luego, Gran Breta√Īa atac√≥ a Francia en las Indias Occidentales, tomando la rica isla de Guadalupe y pasando a otros objetivos productores de riqueza. La Compa√Ī√≠a Brit√°nica de las Indias Orientales tom√≥ represalias contra un l√≠der local y atac√≥ los intereses franceses en la India y, con la gran ayuda de la Royal Navy brit√°nica que dominaba el Oc√©ano √ćndico.como lo hab√≠a hecho el Atl√°ntico, expuls√≥ a Francia de la zona. Al final de la guerra, Gran Breta√Īa ten√≠a un Imperio enormemente aumentado, Francia uno mucho m√°s reducido. Gran Breta√Īa y Espa√Īa tambi√©n fueron a la guerra, y Gran Breta√Īa sorprendi√≥ a su nuevo enemigo al apoderarse del centro de sus operaciones en el Caribe, La Habana, y una cuarta parte de la Armada espa√Īola.

 

Paz

Ninguno de Prusia, Austria, Rusia o Francia hab√≠a logrado las victorias decisivas necesarias para obligar a sus enemigos a rendirse, pero en 1763 la guerra en Europa hab√≠a agotado los caf√©s de los beligerantes y buscaban la paz. Austria se enfrentaba a la bancarrota y se sent√≠a incapaz de seguir adelante sin Rusia, Francia fue derrotada en el extranjero y no estaba dispuesta a seguir luchando para apoyar a Austria, e Inglaterra estaba ansiosa por cimentar el √©xito mundial y poner fin al drenaje de sus recursos. Prusia ten√≠a la intenci√≥n de forzar un regreso al estado de cosas antes de la guerra, pero a medida que las negociaciones de paz se prolongaban, Federico absorb√≠a todo lo que pod√≠a de Sajonia, incluido el secuestro de ni√Īas y su reubicaci√≥n en √°reas despobladas de Prusia.

El Tratado de Parisse firm√≥ el 10 de febrero de 1763, resolviendo los problemas entre Gran Breta√Īa, Espa√Īa y Francia, humillando a esta √ļltima, ex mayor potencia de Europa. Gran Breta√Īa devolvi√≥ La Habana a Espa√Īa, pero recibi√≥ Florida a cambio. Francia compens√≥ a Espa√Īa d√°ndole Louisiana, mientras que Inglaterra obtuvo todas las tierras francesas en Norteam√©rica al este del Mississippi excepto Nueva Orleans. Gran Breta√Īa tambi√©n gan√≥ gran parte de las Antillas, Senegal, Menorca y tierras en India. Otras posesiones cambiaron de manos y Hannover qued√≥ asegurada para los brit√°nicos. El 10 de febrero de 1763, el Tratado de Hubertusburg entre Prusia y Austria confirm√≥ el statu quo: Prusia mantuvo Silesia y asegur√≥ su reclamo del estado de "gran potencia", mientras que Austria mantuvo Sajonia. Como se√Īal√≥ el historiador Fred Anderson, se hab√≠an gastado millones y hab√≠an muerto decenas de miles, pero nada hab√≠a cambiado.

 

Consecuencias

Gran Breta√Īa qued√≥ como la potencia mundial dominante, aunque profundamente endeudada, y el costo hab√≠a introducido nuevos problemas en la relaci√≥n con sus colonos: la situaci√≥n continuar√≠a y provocar√≠a la Guerra de Independencia de los Estados Unidos , otro conflicto global que terminar√≠a en una derrota brit√°nica. . Francia estaba en camino al desastre econ√≥mico y la revoluci√≥n . Prusia hab√≠a perdido el 10% de su poblaci√≥n pero, fundamentalmente para la reputaci√≥n de Federico, hab√≠a sobrevivido a la alianza de Austria, Rusia y Francia que hab√≠an querido reducirla o destruirla, aunque muchos historiadores afirman que a Federico se le da demasiado cr√©dito por esto, ya que los factores externos lo permitieron. eso.

Siguieron reformas en muchos de los gobiernos y militares beligerantes, y los temores austr√≠acos de que Europa estuviera en el camino de un militarismo desastroso estaban bien fundados. El fracaso de Austria para reducir Prusia a un poder de segunda clase la conden√≥ a una competencia entre los dos por el futuro de Alemania, beneficiando a Rusia y Francia, y conduciendo a un imperio alem√°n centrado en Prusia. La guerra tambi√©n vio un cambio en el equilibrio de la diplomacia, con Espa√Īa y Holanda, reducidas en importancia, reemplazadas por dos nuevas grandes potencias: Prusia y Rusia. Sajonia estaba arruinada.

 

Fuentes y lectura adicional

  • Anderson, Fred. "Crisol de guerra: la guerra de los siete a√Īos y el destino del Imperio en la Am√©rica del Norte brit√°nica, 1754-1766". Nueva York: Knopf Doubleday, 2007.¬†
  • Baugh, Daniel A. "La Guerra Global de los Siete A√Īos 1754-1763: Gran Breta√Īa y Francia en un concurso de grandes potencias". Londres: Routledge, 2011.
  • Riley, James C. "La Guerra de los Siete A√Īos y el Antiguo R√©gimen en Francia: El Peaje Econ√≥mico y Financiero". Princeton, Nueva Jersey: Princeton University Press, 1986.
  • Szabo, Franz AJ "La Guerra de los Siete A√Īos en Europa: 1756-1763". Londres: Routledge, 2013.


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